Guernica y Cana
La agrupación CAUSA NACIONAL se solidaria con los pueblos palestino y libanés También nos hacemos eco de las declaraciones de otros agrupaciones de la izquierda nacional sobre esta nueva agresión empujada por el imperialismo.
Durante la Guerra Civil Española, en el marco de acuerdos de colaboración entre Hitler y Franco, la aviación nazi bombardeó la ciudad de Guernica, defendida por los republicanos. La gran desproporción de fuerzas y la saña de los ataques derivó en una masacre y destrucción que Picasso inmortalizó en un cuadro mundialmente conocido.
Más de sesenta años después, las ciudades iraquíes fueron previamente obligadas a desarmarse -en aras "de la paz y la seguridad mundiales"- y luego fueron atacadas cómodamente por la aviación y los misiles norteamericanos, asesinando sin riesgo a miles de civiles en sus propias casas. Luego, a la tenaz resistencia de los patriotas iraquíes en Basora se contestó con una carnicería por parte de ingleses y norteamericanos que seguramente harán que esa ciudad gane un lugar en la historia.
La censura, tanto la impuesta a sangre y fuego como la voluntaria de los medios comerciales, no ha podido evitar que se filtre información, incluyendo fotografías y videos, que evidencian las torturas regladas por la Secretaría de Defensa del gobierno estadounidense en los campos de concentración de Abu-Graib, en Guantánamo (en territorio de Cuba, a la que se acusa de violar los derechos humanos), en Afganistán y otros en Europa.
Norteamericanos horrorizados que creían en el imperio de la justicia en su país recurrieron a la Corte Suprema, que emitió una respuesta por demás interesante, aduciendo que como estas "prisiones" están en territorio extranjero, su jurisdicción no les alcanza. Comprobamos así la utilidad del principio republicano de la división de poderes, ya que este pulcro organismo es por lo menos respetuoso del principio de soberanía de los estados.
Una mirada al mapa de la zona evidencia que el nuevo frente de guerra abierto por el imperialismo anglosajón -al que se ha unido ya abiertamente con sus tropas Israel- cierra en el Líbano (recortado de Siria luego de la primera guerra mundial) un contorno costero que va del Golfo de Omán en el límite occidental de la India, hasta Turquía sobre el Mediterráneo. Todos estos países, que pese a los esfuerzos de las potencias que los invaden tienen una común identidad musulmana, están controlados por el imperialismo: ya sea mediante gobiernos militares como Paquistán, con monarquías hereditarias como Arabia Saudita o los Emiratos del Golfo, o con acuerdos políticos como en Turquía. Un cerco de fuerzas militares norteamericanas e inglesas con sus aliados los rodea, mientras que no se encontrará un sólo soldado árabe cerca de Estados Unidos o Europa, por lo que sólo quién no quiere ver podría ignorar quién es el agresor. Es para intentar disimular este ominoso dato de la realidad que el pensamiento emanado de los intelectuales orgánicos desde Washington y las capitales europeas ha archivado el principio del respeto por la soberanía y el territorio ajenos, al mismo tiempo que desempolvan viejas argumentaciones decimonónicas justificatorias del imperialismo, mezclando una cierta superioridad ética de Occidente como Samuel Huntigtton, con la necesidad de defenderse del "terrorismo fundamentalista", que ocupa ahora el lugar del "totalita- rismo comunista", mediante altos explosivos y masacrando miles de seres humanos inocentes. Los previsibles simios adiestrados como Vargas Llosa o Marcos Aguinis, repiten en nuestras latitudes ese discurso.
Como Afganistán e Irán ya tienen sus gobiernos "democráticos", las dos únicas naciones que mantienen su independencia en esta zona, y su territorio aún libre de tropas extranjeras, son Siria e Irán que, por eso, pertenecen al "eje del mal". En cuanto a la resistencia Palestina a la ocupación israelí, en casi sesenta años no ha podido ser aplastada por la maquinaria de guerra del Estado de Israel. Es obvio que cuando decimos "controlados por el imperialismo" nos referimos exclusivamente a los gobiernos de esos países y no a sus pueblos pues esta es la causa que motiva la formidable ofensiva militar a la que son sometidos, ya que al centro imperial le resulta cada vez más difícil estabilizar gobiernos títeres semicoloniales.
En el interior de Israel crece la conciencia de que la paz basada en el despojo y el sometimiento del pueblo palestino será una tarea imposible, como lo fue para el nazismo -omnipotente en la Europa invadida- exterminar a los judíos para crear su "Nuevo Orden" con una única raza dominante. Mientras tanto, el gobierno de Olmert no dudó en atacar un puesto de las Naciones Unidas o en bombardear en Cana un edificio en el que fueron masacrados decenas de niños allí refugiados.
El esfuerzo del imperio en esta parte del Asia está puesto -como en América Latina- en impedir la unidad de los pueblos con una identidad común y derribar la soberanía de estos estados para garantizarse su provisión de hidrocarburos y adueñarse de una posición privilegiada desde lo geopolítico.
Hace cincuenta años que se exhibe el "Guernica" en los museos europeos. Cana, como Basora y Bagdad, y millones de hombre y mujeres están esperando su artista. Cabe preguntarse que museo de occidente exhibirá ese lienzo que hoy, todavía, está en blanco.
Opinan otras agrupaciones de la Izquierda Nacional
El Partido Socialista de Izquierda Nacional (2ª época) difundió una declaración con la firma de Leopoldo Markus que condena la nueva agresión opinando que ... "se oculta que para crear al Estado de Israel las burguesías sionista, inglesa y norteamericana entre 1947 y 1948, con la complicidad del imperialismo yanqui y del stalinismo, expulsaron a 1.000.000 de ciudadanos palestinos que pugnan por volver a sus tierras de origen. Junto a la creación de este portaviones terrestre al servicio de nefastos intereses financieros del occidente imperialista, está la decisión política de las burguesías europea, norteamericana y japonesa de saquear hasta la última gota de petróleo árabe e iraní, pasando por arriba de la soberanía de los pueblos de aquellos orígenes... Al igual que en América Latina, lo que corresponde afirmar, no es la secesión sino el derecho a la unión para terminar con las eras del colonialismo y del imperialismo".
La agrupación Causa Popular emitió una declaración firmada por Alberto Guerberof en la que, entre otros conceptos, se expresa: " Causa Popular condena la criminal agresión del estado sionista de Israel a Palestina y al Líbano. Las excusas esgrimidas por la pandilla terrorista de Tel Aviv son la cínica manifestación de un engendro político -el sionismo- que nació como parte de la expansión colonial europea de fines del siglo XIX y comienzos del XX sobre el Medio Oriente. Expulsando a los palestinos de sus tierras, el proyecto sionista se implantó como un enclave colonial munido de la más alta tecnología bélica -proporcionada por occidente- para impedir la unidad de los pueblos árabes en una sola nación, independiente y dueña de sus riquezas.
A sus seguidores judíos, la política sionista los engañó y los estafó. No los salvó del nazismo, los hizo satélites de los banqueros de Londres y Nueva York y hoy, ya sin máscara progresista, conduce al pueblo israelí a un nuevo y trágico callejón sin salida. En América Latina, el sionismo apartó a las colectividades radicadas en ella de la lucha nacional en la patria en que habían encontrado refugio, para enajenarlas, no siempre con éxito, al occidentalismo democratista de las elites del Norte.
Se impone desde nosotros una visión estrictamente latinoamericana del conflicto, libre de las presiones e influencias "etnoculturales" que en nuestros países de reciente formación histórica y de presencia numerosa de descendientes de los pueblos contendientes, pueden condicionar la mirada.".
Por su parte el partido Patria y Pueblo , con la firma de su secretario general Néstor Gorojovsky opina, refiriéndose al apoyo que las entidades sionistas argentinas brindan a Israel y a Estados Unidos: ... "los judíos argentinos son parte indivisible del pueblo argentino, tal como lo son los descendientes de italianos, españoles, siriolibaneses, armenios, etc., cuyas entidades comunitarias siempre hicieron aportes encomiables a la construcción de la Nación... Llamamos a todos los partidos políticos y organizaciones populares de nuestro país, y en especial a las del campo nacional y popular, a manifestar el apoyo generalizado que el pueblo argentino, sin distinción de origen o religión, brinda a palestinos y libaneses. No es casual que en el naciente movimiento pacifista israelí haya tantos ciudadanos de origen argentino: son fieles a una tradición integradora que ningún fundamentalismo, sionista o antisemita, debe doblegar".
Causa Nacional
Enero 2007
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