A pocas semanas de las importantes elecciones presidenciales, la campaña electoral evidencia la profunda orfandad ideológica, política y moral de los partidos y sus candidatos. Ningún tema que preocupe a la ciudadanía, ningún problema que requiera una decisión patriótica es encarada por la dirigencia Argentina.
Esta situación se hace más patética si se considera la realidad y no las palabras de la gestión del gobierno del Dr. Kirchner. Veamos:
Se ha institucionalizado la fraudulenta deuda externa a través del canje perpetrado por Kirchner-Lavagna, quiénes no solo no investigaron una deuda que es ilegítima sino que también obviaron al Parlamento en la consideración de la misma y ataron la mitad de la deuda a las variaciones inflacionarias argentinas. Este crimen contra el Estado explica, en parte, el conflicto con el Indec y que en abril y junio de 2007 la deuda pública aumentase en 2.000 millones de dólares. O sea: se ha hipotecado el presente y el futuro de los argentinos.
Otro rasgo del gobierno ha sido el doble discurso: ha criticado al FMI pero le ha pagado la "deuda" (sin quita y por adelantado) que se tenía con el organismo internacional más depredador de la economía Argentina. Sigue vigente la expoliadora Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz. Ha reafirmado las privatizaciones de las empresas públicas y permitido que las multinacionales sigan rapiñando la superrenta que obtienen con nuestros minerales y nuestro petróleo. Lo mismo acontece con el comercio exterior donde los monopolios controlan el 84% de nuestras exportaciones.
El gobierno manifiesta que tiene un perfil industrialista pero lo cierto es que las importaciones dañan seriamente a la industria nacional. ni el "compre argentino" tiene vigencia real.
En otras palabras: la economía Argentina se sigue tuteando con la descapitalización y no se vislumbra que sea posible (como promete la Sra. Cristina K.) efectivizar la acumulación necesaria para que Argentina se recupere de sus crisis.Todo lo contrario.
¿Qué decir de la cuestión social? Continúa, con la exclusión a través de los altos índices de desocupación, pobreza, marginalidad (en Chaco, del que no habla la chaqueña Sra. Carrió, los mismos son aterradores), con el 40% de los trabajadores desempeñándose en "negro", es decir sin jubilaciones, obras sociales, con salarios de subsistencia y sin protección legal.
En síntesis, Argentina sigue sin pertenecerse y la mayoría de su pueblo careciendo de derechos sociales. De esta realidad se alimenta la permanente inseguridad, que flagela a la sociedad Argentina.
Esta es la herencia que deja el gobierno del Dr. K. Corresponde comentar la actitud de los candidatos a sucederle.
En general puede afirmase que su abrumadora mayoría, incluida la Sra. Cristina K., obviaron a la ciudadanía la explicación sobre la naturaleza de la crisis y que hacer por recrear una República soberana. No hubo debates ni propuestas concretas y nacionales.
Mientras la candidata oficialista realiza una onerosa campaña en el exterior, rogando a los "inversores" concurrir a la Argentina (ignorando que tales "inversores", contribuyen a la decadencia y descapitalización del país), la "oposición" navega en alta mar y sin rumbo, sin dar respuesta a los gravosos problemas argentinos. Se puede afirmar que, prácticamente, no existe campaña electoral. No hay debate. No hay clima de campaña. La superficialidad es el denominador común de los candidatas/os de la "oposición".
Este "microclima" de una chatura política incuestionable, explica la indiferencia del electorado. La ausencia de un pensamiento nacional coadyuva a la desorientación, desinformación y pasividad de la ciudadanía, que rechaza a los políticos por considerarlos responsables de la frustración individual y colectiva. Claro está. Los medios de comunicación también son "partícipes necesarios" de tal situación.
Pero no todo está perdido. El patriotismo no se ha extinguido totalmente. Existen hombres y mujeres que no han bajado las banderas y luchan por revertir la decadencia de un gran país saqueado en todos los ordenes.
Este espíritu nacional ha permitido el surgimiento de la candidatura de Pino Solanas.
Desde "Proyecto Sur" viene planteando la argentinización del Estado, la recuperación de los recursos petroleros y naturales, la reindustrialización del país, el apoyo a las Pymes, la recuperación de las empresas públicas, la investigación de la fraudulenta deuda externa, la reversión de la concentración y la extranjerización de la economía, la recuperación del ingreso real de los trabajadores, la consecución del pleno empleo, la intervención del Estado en el control del comercio exterior y del sistema financiero, la reconstrucción de la escuela pública, nacional, popular, democrática, gratuita, común y obligatoria.
Causa Nacional apoya este programa y apoya a "Pino" Solanas, pues constituyen el punto de partida de un nuevo sistema de representación política, que posibilite el protagonismo real de los sectores dinámicos de la sociedad Argentina y de respuesta a los problemas que afectan a las mayorías populares mediante un Proyecto que impulse la Independencia Económica, la Justicia Social y la Integración Soberana en la Comunidad de repúblicas Sudamericanas.
Agrupación Causa Nacional.