Traduciendo palabras y frases
"Globalización y libre comercio"
Para la palabra globalización pueden adoptarse dos acepciones; la primera proviene de un hecho derivado del desarrollo tecnológico, pues efectivamente el mundo es hoy más chico si tenemos en cuenta satélites, aviones, computadoras con su red global, y los medios de comunicación que, aunque controlados e instrumentados, nos permiten enterarnos casi instantáneamente de los sucesos ocurridos en cualquier lugar del mundo y permiten realizar transacciones financieras, ataques militares, o cualquier intercambio de información en horas o minutos. Esto es tan cierto como en su momento lo fue la máquina de vapor que transformó al mundo hace dos siglos, y es difícil aplicarle una escala de valores; la tecnología es buena si la poseemos nosotros y mala si la poseen nuestros enemigos.
La segunda acepción es lo que cínicamente, se denomina "interdependencia" entre los países, y pretende justificar la disminución o aún la desaparición de la soberanía nacional, calificándola de antigüedad perniciosa. Los centros de poder norteamericanos sostienen este último argumento mientras luchan para aumentar su propia soberanía mediante la no aceptación de tribunales penales internacionales, la no suscripción del tratado de Kioto sobre preservación del medio, el aumento constante de su monstruoso poder militar mientras tratan de imponer tratados de desarme a los países que desean dominar, etc.
Esta última acepción de la palabra no es otra cosa que la nueva máscara tras la que pretende esconderse el viejo enemigo imperialista. Y ha contribuido a su difusión cierto "progresismo" que suele anidar cerca del capital financiero y critica llamando fundamentalistas, ultraconservadores, antidemocráticos o populistas a los movimientos nacionales que se cierran al "sistema mundo". No falta cierto "marxismo" europeo que, como el de Tony Negri, pretende congelar las luchas nacionales apuntando en el mismo sentido. No importa si estos países "cerrados" tratan de abrirse e integrarse con naciones a las que hermana la identidad cultural, la necesidad de defensa mutua y la comunidad de intereses, creando objetivamente las bases de un mundo más justo sobre el que podría desarrollarse la verdadera paz y estabilidad. Por el contrario esto aumentará la amenaza que estos sistemas ejercen sobre la "estabilidad mundial" y la democracia.
Se suelen asociar maliciosamente estas dos acepciones de la palabra globalización con el objeto de inducir la convicción de que así como es inevitable el desarrollo tecnológico, lo es también la "interdependencia" política y económica, que dada la asimetría del mundo actual no puede ser sino una dependencia de los países periféricos de los centros imperialistas. La globalización es un concepto unido al de imperialismo desde la época de los asirios o los romanos que globalizaron a los pueblos que habitaban el mundo conocido. Hoy como ayer hay globalizadores y globalizados pero -entre otros factores- por la globalización verdadera o tecnológica ya no separa, como hace siglos, a los segundos de los primeros un abismo cultural. Aumentan entonces los problemas de los primeros para imponer su dominación.
Volvemos así a repetir, con palabras ligeramente cambiadas, la consigna de "libertad de comercio" que Gran Bretaña, que nació como potencia cerrada al mundo por la voluntad de poder de su monarquía y sus líderes, utilizó junto con sus barcos y sus cañones para impedir el crecimiento y la unidad de los países de América, Asia y África en el siglo diecinueve. Como vemos, con otras palabras y en lo que se refiere a la globalización, la historia vuelve a repetirse. Pero, por eso mismo, los pueblos van aprendiendo.
Causa Nacional
Febrero 2007